Por Silvia Ferrando
Del 22 al 24 de marzo de 2019, con el lema, “Proclamando hasta lo último”, tuvo lugar la XII edición del Retiro Nacional de Promotores, en las instalaciones de Casa Serrana, Huerta Grande, Córdoba.
Un entusiasta grupo de 116 movilizadores en misiones procedentes de distintos puntos de Argentina (La Rioja, Catamarca, La Pampa, Salta, Jujuy, Tucumán, Mendoza, San Juan, Río Negro, Buenos Aires, Entre Ríos, Chaco, Corrientes), Uruguay y Chile se dieron cita para el tan esperado encuentro de entrenamiento y desafío, con la participación especial del Rvdo. Juan Carlos Escobar, Superintendente de las Asambleas de Dios de España, y DeLonn Rance, misionero estadounidense en El Salvador; ambos, amigos de la casa del DNM, brindaron a los asistentes exposiciones de excelencia, claramente ungidas por el Señor.
Además, contamos con una extensa lista de expositores que llevaron adelante edificantes devocionales y útiles talleres: miembros de la Comisión Nacional del DNM (Juan Masalyka, Rubén y Liliana Alegre, Luis Gugliotta), misioneros en período de gira (Jorge & Dámaris Santander, Elizabeth Navarro, Gabriela Ahumada, Marcelo Lucero, Jesica Ramello, Fernando & Nancy Moyano, Daniel López y Silvia Ferrando, además,
Promotora Nacional) y candidatos en preparación para su salida (Samuel & Marta Medina, Natasha & Federico Ojeda, Soledad Beas, Cristian Suárez, Melanie & Mario Tello, Gabriel & Noemí Vega, Julio & Cesia Castro), Angélica Escocan, junto a su esposo Eduardo, como líder de intercesión nacional; Valerie Rance; Gilberto & Virginia Contreras; María Elena Ruzicka; Rvdo. Daniel López.
El evento tuvo lugar para un momento muy emotivo: el reconocimiento a aquellos movilizadores asistentes que fueron pioneros en esta valiosa tarea, mucho antes de que la Iglesia entendiera su importancia.
El Retiro concluyó con el saldo de un maravilloso grupo de movilizadores renovados, desafiados y potenciados para continuar la valiosa tarea de desafiar a la Iglesia a cumplir su responsabilidad misionera. Estamos agradecidos por cada persona que, de una manera u otra, colaboró para que este Retiro se lograra con tan buenos resultados. Damos gracias, asimismo, a cada valioso movilizador que apartó tiempo y recursos para participar de este evento y enriquecer su tarea. Y, por, sobre todo, damos toda la honra a Dios, Quien ha hecho todo esto posible y tocado cada corazón, hilando un sinfín de detalles que condujeron a un evento de nivel y rebosante de Su presencia.