Con el diario del lunes

Por Gustavo Calardo

“Con el diario del lunes es fácil hablar”, esbozaba un periodista a su colega, evaluando el desarrollo de un partido de futbol. Cuando días previos al encuentro las opiniones y percepciones de estos comentaristas deportivos eran muy contrariadas, ahora, con el resultado “puesto”, la realidad era otra.

¿Cómo enfrentar el “partido” al cual nos convoca el trabajo pastoral?  Somos conscientes que la labor no está ajena de los resultados a conseguir. ¿Quién no ha estado contrariado, dirimiendo internamente como enfrentar el desafío? La previa al “partido” que nos plantea la cultura dominante parece tener defensas difíciles de atravesar. El espíritu de la época simula un resurgimiento de la espiritualidad. No negando lo saludable que puede ser la enseñanza del evangelio, más criticándolo al pretender tener la única verdad.  Hay un nuevo tiempo que nos toca vivir.

Dios tiene el diario del lunes, aquello que aún no hemos vivido, Dios ya lo ve, Él ya lo sabe y no sólo puede adelantarse a los resultados, sino que lo recreó para que Juan lo vea, abriéndole una puerta en el cielo  einvitándolo: “Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de éstas”  (Apoc. 4:1) y luego de ser atrapado, en su atención por el Trono y el Cordero sentado en Gloria, el apóstol tuvo un anticipo extraordinario…

“Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar,
de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos;yclamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero” Apoc.7:9-10

Está claro, la gran noticia del “Diario del lunes” no sólo titula en su portada que el Cordero está sentado en el Trono, también nos vislumbra huellas a transitar, convicciones del quehacer pastoral que nos llevarán al gran desenlace de la extensión del Reino de los Cielos.

La certeza que hay mucha mies por cosechar. Una gran multitud que responderá y coronará la Obra redentora de Jesús y el accionar poderoso del Espíritu Santo.

La seguridad que el evangelio penetra a las más diversas extracciones y hace permeable toda cultura existente. Una multitud conformada por diferentes nacionalidades, de todo grupo social y de toda lengua.

La innegociable entronización de Cristo en la vida de sus seguidores. Una multitud que se dispone ante el Trono y en la presencia del Cordero. La contundente y prioritaria necesidad de aceptar vivir una vida en Cristo, creciendo en la dependencia de su Señorío, dándole la primacía, guardando las cosas que ha enseñado.

Una vestimenta acorde, que luzca la santidad del Cordero. Una multitud vestida de ropas blancas, como corolario de los ministros que no han rehusado enseñar todo el consejo de Dios. Sin rehuir de anunciar el arrepentimiento y nueva vida en la fe del Hijo de Dios.

La superlativa proclama del evangelio: La salvación. Es la voz y el clamor de lo que Juan escucha con un volumen que lo asombra. La Salvación es el resultado más valioso, que resume todo el bien encontrado en Jesús. La Salvación pertenece a Nuestro Dios y al Cordero.

Ya lo reveló el Señor: Dios reunirá, en la eternidad, una multitud de redimidos y nuestro trabajo consecuente, en el lugar y conforme a la Gracia dada por el Altísimo. Adelante!!!

Con ánimo de servirte.

Referencia: http://www.cordialmentepxg.com/2013/08/05/con-el-diario-del-lunes/

 

De mi tiempo con Dios…

Por Walter Serantes Dios muchas veces hace cosas que no nos agradan. Es innegable que no todo es gozo y victoria en la vida, un ejemplo claro de ello es cuando Zacarias queda invalidado del habla, hasta que se cumple el tiempo y el propósito de Dios, en donde nace Juan el Bautista. De igual manera Dios ha invalidado muchas cosas en nuestra vida, visiones, anhelos, acciones, y tanto más, dejando así que la vida se nos vaya sin cumplir lo deseado; ¡Cuanta tristeza han traído situaciones como estas a nosotros y a los que nos rodean! Más debemos elevarnos hasta la altura del Padre, entendiendo o procurando comprender que en lo traumático hay un plan divino, uno que nos llevará a una Gloria superior que alcanzará a generaciones futuras, donde posiblemente nosotros no estemos en el escenario. Lo glorioso es descansar humildemente en su PLAN, sabiendo que todo en ÉL siempre, en todo tiempo, es perfecto; que es Él quien determina y dirige nuestras incapacidades. “A los ocho días llevaron a circuncidar al niño. Como querían ponerle el nombre de su padre, Zacarías, su madre se opuso. ? ¡No! —dijo ella—. Tiene que llamarse Juan. Entonces le hicieron señas a su padre, para saber qué nombre quería ponerle al niño. Él pidió una tablilla, en la que escribió: «Su nombre es Juan». Y todos quedaron asombrados. Al instante se le desató la lengua, recuperó el habla y comenzó a alabar a Dios. Todos los vecinos se llenaron de temor, y por toda la región montañosa de Judea se comentaba lo sucedido. Quienes lo oían se preguntaban: «¿Qué llegará a ser este niño?» Porque la mano del Señor lo protegía.” Lucas 1:59-60, 62-66 NVI

Sede Central

Rivadavia 4160 - C.P.C1205AAO Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina

Email

info@uad.org.ar
secretaria@uad.org.ar
presidencia@uad.org.ar
 diezmos@uad.org.ar

Tel Fax

Rivadavia 4160 - C.P.C1205AAO Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina

© Copyright 2017- UAD. Todos los derechos reservados

Sembrando confianza

Por Enrique Strohschein Como Iglesia debemos ser instrumentos de parte de Dios para conquistar nuestra generación para Cristo. Algo que cada día impactará más a las personas, es el hecho de parecernos más a Jesús. Esto creará una relación vertical con Dios y engendrará una relación horizontal victoriosa con las personas. Digno de confianza El problema que radica a veces es que con la misma rapidez que una persona llega a la Iglesia y entrega su vida a Jesús, también se va. A veces, vemos mucha disposición por parte de los cristianos de dar a conocer a Jesús y poca disposición en el cuidar y el consolidar. Jesús dijo en Juan 17:12 que de aquellos que el Padre le había dado, no había perdido ninguno. Por eso, es importante entender de manera correcta el principio del cuidar. Cuando hablamos de integración, hablamos de relacionarnos . Cuando alguien abandona la Iglesia, lo que abandona no es el templo-edificio, sino las relaciones. Integración nos habla de lograr que alguien se haga parte de algo. Cuando una persona no está integrada pasará por muchas crisis. Al igual que hay una disposición para ganar almas, debe de haber, de la misma manera, disposición para integrar. La integración es parte del proceso de consolidación en la que afirmamos la vida de los nuevos convertidos a la vida de la Iglesia.Bernabé cumplía con esos requerimientos. Su vida lo señala como un hombre de convicciones y relaciones fuertes. Su testimonio (la gente lo apodó) como hijo de Consolación, su generosidad y su disposición para asistir a Pablo muestra a Bernabé como un cristiano digno de confianza. ¿Podremos alcanzar este mismo nivel? Con la ayuda del Espíritu Santo lo lograremos. Un corazón consolidador Cuando uno ha conocido al Señor, se ha consolidado en el camino y ahora le sirve, tiene que saber, y luego aplicar, los principios de cómo crear y generar confianza entre sus relaciones.  Bernabé muestra el camino de cómo lograrlo. Su nombre José, común para la época, fue cambiado por hijo de consolación o animador. Su espíritu para relacionarse con los demás mostró más fuertemente que representaba  el nombre que le había sido dado. Él, también, había heredado espiritualmente la bendición de ser levita, lo que generaba en los judíos un plus de confianza. El levita era quién tenía la relación más cercana con Dios por lo que Bernabé redundaba en una horizontalidad fluida con el prójimo. Además, una actitud de generosidad genera confianza. Y, un espíritu altruista acerca a las personas. Muchas veces, la persona se desilusiona porque percibe que los que se le acercan lo hacen con un interés.  Bernabé nos enseña cómo cuidar e integrar a un nuevo convertido. En Hechos 9:28 leemos:“Y estaba con ellos, entrando y saliendo en Jerusalén”. Bernabé consiguió integrarlo, es decir, logró que Pablopudiera tener comunión con los hermanos. En Hechos 9:29 vemos a Bernabé como un nuevo convertido, intentando hacer que todos se convirtieran al Señor en un solo día. La Biblia nos muestra su perseverancia tal como luego vemosen Hechos 11:25 Bernabé fue en busca de Pablo.Bernabé estaba posicionado, ya no necesitaba  ir en busca de Pablo, pero no se olvidó cuál era su lugar y deber, porque alguien con un corazón parecido al Espíritu Santo siempre estará pendiente de los nuevos en la fe. Él fue en busca de un Pablo que se encontraba solo y llorando tal vez, lleno de interrogantes e incertidumbres. ¿Qué estaría diciendo Pablo? ¿Será que yo tuve un encuentro con Dios? ¿Será que esa vez que me dieron una promesa era verdad? ¿Esa profecía habrá sido para mí? Pero, Bernabé siempre perseveró y creyó en Pablo. ¡PABLO, TE NECESITO…! El Señor nos lleva, en este tiempo, a una búsqueda mayor de un corazón consolidador, es decir, un corazón de cuidado y protección hacia nuestros hermanos más pequeños. Como Iglesia hagamos hoy el compromiso de cuidar, sin perder a nadie,  a aquellos que el Señor nos ha dado. Dios está levantando una generación de Bernabés, que engendrarán grandes siervos.

Sede Central

Rivadavia 4160 - C.P.C1205AAO Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina

Email

info@uad.org.ar
secretaria@uad.org.ar
presidencia@uad.org.ar
 diezmos@uad.org.ar

Tel Fax

Rivadavia 4160 - C.P.C1205AAO Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina

© Copyright 2017- UAD. Todos los derechos reservados